El estudio y sus vicisitudes (parte II)



Dentro del grupo de chicos que no han podido cumplir con las expectativas escolares y se llevan materias, hay algunos que lo hacen porque tienen dificultades importantes con el aprendizaje, otros por enfermedades o internaciones prolongadas, por duelos o cualquiera otra situación que los haya ausentado del colegio por un período largo.


Chicos que se han esforzado mucho durante el año pero que, aún así, no les alcanza para no llevarse materias.


Muchos de sus padres, con el afán de apoyarlos y alentarlos, asumen una actitud de constante aliento expresada en términos de: "vamos campeón/a vos podés, yo sé que vas a poder!!” (o frases por el estilo) olvidándose (o temiendo) reconocer las pesadas emociones del chico en esa situación. Acentúan el aliento y soslayan hablar de los sentimientos de frustración, rabia, tristeza y desilusión por los escasos logros en el año y sus consecuencias. Temen que el hablar de esas emociones debilite o bajonee al chico. Consecuencia: el chico queda solo rumiándolas y sintiéndolas.


Compartir la carga emocional (sin abandonar el aliento) ayuda a sobrellevarla, a no sentirse solo con ella. Ponerle palabras a los sentimientos ayuda a disminuirlos y a no sentirse en la necesidad de esconderlos para sí y para el resto.

11 visualizaciones0 comentarios

Entradas relacionadas

Ver todo