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Una estrategia para quejosos



En estos tiempos los quejosos y lloretas abundan (tal vez aumentado por el aislamiento). Aquí van algunas sugerencias que tal vez funcionen pero primero siempre descarta que esas quejas y llantos no se deban a hambre o falta de sueño (que por lo general provocan esos estados en los chicos).

  • Decile (en otro momento que no sea en el de la queja o llanto) que vos querés que te hable con su linda voz de tres, cuatro...u 8 años! Cuando llora solo recordáselo suave y brevemente.

  • No lo retes ni le prestes demasiada atención cuando se pone de esa manera (cuando lo hacés eso refuerza su conducta)

  • Distraelo, recurrí al humor, intentá cambiar la onda.

  • Tratá de no "engranar" (sí, es re difícil). Cuando los chicos aprenden qué hacer para "sacarte", sonaste, lo repiten cada vez que por un u otro motivo quieren acaparar tu atención.

  • Mantene la situación sin estridencias emocionales. ¡Sí, es difícil pero intentalo!

  • Hablá suavemente con tu hijo, intenta averiguar si hay algo que lo esté perturbando.

A veces este tipo de conductas son difíciles de modificar; si la situación se prolonga pasada la cuarentena y ya intentaste modificar este comportamiento sin éxito, consultá para ver si no es la manifestación de algún problema que él no puede solucionar.

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